Somos una familia a la que nos apasiona vivir en la naturaleza y queríamos compartir toda la tranquilidad, paz y armonía que se respira en ella con todos vosotros.

La Ruella, ha sido reformada por nosotros mismos con mucha ilusión y cariño para que las personas que quieran venir a disfrutarla, estén lo más cómodas posibles y sin duda se sientan como en casa.

Su nombre viene por las preciosas amapolas (“ruellas” en catalán) que predominan en nuestro paisaje los meses de primavera donde florecen y dan color a nuestros campos.